domingo, 8 de abril de 2018

Shakespeare en la selva...

La literatura es un hecho histórico y social. Esta proposición, que cotidianamente tenemos que demostrar a masas de alumnos que no comprenden por qué carajo tienen que haber oído hablar de la Reforma antes de empezar a estudiar el Lazarillo, tiene implicaciones más allá de las que les explican los libros de texto.

Es cierto que el hecho de escribir sobre un determinado tema es un hecho histórico y social. El escritor escribe sobre temas que en la sociedad en que vive parecen importantes. La importancia que socialmente se le da a ciertos temas contemporáneos también hace que ciertas obras consigan éxito y, por ende, más probabilidades de sobrevivir al olvido. Un corolario de esta última afirmación es que en épocas posteriores volverán a tener éxito aquellas obras que sigan conectando con las inquietudes de la gente.

De modo que no solo la creación literaria es un hecho histórico y social. También la recepción de las obras literarias lo es. Este hecho sobre el que se insiste en las facultades de filología pasa, sin embargo, de puntillas por los libros de literatura de enseñanzas medias (es decir, secundaria obligatoria y bachillerato). Incluso el currículo lo pasa por alto, al afirmar con carácter general que la literatura enseña valores, olvidando que enseña los valores de su época, que pueden ser moralmente reprochables en la época actual (piensen, por ejemplo, en el machismo de Quevedo, la defensa del "amiguismo" y la corrupción política como ideal moral en don Juan Manuel, o el racismo en Lope de Rueda).

Un clásico que, por lo esclarecedor que resulta, debería incluirse en todos los manuales de literatura es un articulito escrito en los años sesenta por la antropóloga Laura Bohannan, Shakespeare en la selva. Cuando lleva unos días aislada en época de lluvias en un pueblecito Tiv (en lo que hoy es el este de Nigeria), sus vecinos, que la han visto mirando "papeles" que según ella son "historias de sus antepasados", le piden que les cuente una de esas historias. Y ella hace un esfuerzo por adaptar a su lengua y cultura la historia de Hamlet.

En su intento encuentra varios obstáculos: Los nativos no creen en fantasmas, sino, por un lado, en muertos zombis tangibles y, por otro, en presagios enviados por brujos. Tampoco consideran censurable que la reina se case con su cuñado inmediatamente después de enviudar; es más, creen que es recomendable que lo haga. No son las dudas y la inacción lo que ven reprochable en Hamlet, sino su desconfianza hacia el padrastro y que quiera tomar venganza por su propia mano, en lugar de encargárselo a algún amigo de su padre. Como este hay muchos otros puntos clave de la historia de Hamlet que hacen aguas en su recepción entre los Tiv... y, sin embargo, algo debe de tener este clásico, pues la historia les gusta, aunque sacan de ella una conclusión totalmente opuesta a la que Shakespeare quería transmitir: “Alguna vez has de contarnos más historias de tu país. Nosotros, que somos ya ancianos, te instruiremos sobre su verdadero significado, de modo que cuando vuelvas a tu tierra tus mayores vean que no has estado sentada en medio de la selva, sino entre gente que sabe cosas y que te ha enseñado sabiduría.”

¿Hasta qué punto hacemos nosotros, al leer la literatura de épocas pasadas, lo que hacían los Tiv al escuchar la historia de Hamlet? Y lo que es peor, ¿hasta qué punto NO lo hacemos? ¿Qué es más legítimo: acumular erudición sobre una época para comprender lo que una obra quería decir a la luz de las creencias de su época, o usar las armas que nos da la sociedad moderna (crítica psicoanalítica, perspectiva de género, etcétera) para arrojar una luz completamente nueva a los clásicos, como hace la audiencia de Bohannan?

En antropología se suelen distinguir dos enfoques, las perspectivas "emic" (local: la cultura X analizada en sus propios parámetros) y "etic" (universalista: la cultura X analizada según parámetros universales). Pero en realidad, el caso de Bohannan nos indica que falta una tercera perspectiva que se suele confundir con la "etic": algo que quizá podríamos llamar "meta-emic" o "emic2" (la cultura X analizada en parámetros de la cultura Y).

En literatura, a menudo me he debatido entre esas dos tendencias emic y "emic2". Así, por ejemplo, puedo leer La Colmena y pensar que, en parámetros de la España de los años 50, es toda una novedad. Pero, si veo este libro desde una perspectiva universal, es una pobre imitación de Manhattan Transfer (sin embargo, Dos Passos no se llevó el Nobel). Puedo leer novelas "experimentalistas" españolas de los años 60, y su experimentalismo me parecerá tímido al compararlas con novelas un género menor, la ciencia ficción, escritas en la misma época. Puedo leer la obra más "revolucionaria" de Jacinto Grau, El señor de Pigmalión y, puesto que desconozco muchos detalles de su contexto de creación, me parecerá muy tímida al lado de lo que escribía por la misma época Pirandello. O al revés, puedo leer a Quevedo y reírme mucho, encapsulando todo su machismo y su intolerancia en la afirmación de que aquellas cosas eran naturales en su contexto de producción.

Realmente, ninguna de estas dos formas de leer literatura es honesta. Pero es que, queridos amigos, las ciencias humanas no son honestas. Al tratar de nosotros mismos, son ciencias reflexivas cuyos datos se mueven constantemente reaccionando a los ojos del observador, y por ello carecen de la fría imparcialidad de las ciencias naturales... Eso es lo que las hace tan interesantes, ¿no creéis?

lunes, 2 de abril de 2018

Queísmo

Estoy seguro haber escuchado horribles queísmos televisión: convencido ello estoy. Eliminar ambigüedad preposiciones fuera estilo telegráfico (obsoleto twitter) necesarias. Queísmo: ultracorrección consistente eliminar preposición precediendo conjunción que. Preposición indica régimen verbal: (se convenció victoria, se acordó llegada); enlaza complemento nombre (la convicción victoria, el temor fracaso); marca complemento adjetivo (el ciclista animado su público, está confiado su victoria). Imposible parece periodistas, actores, guionistas TV torturados sintaxis niños facultad todavía desconozcan gramática. Algo estamos haciendo mal.


(El texto anterior se envió como "carta al director" a un diario español hace un par de semanas. Puesto que finalmente no se ha publicado en dicho medio, considero que puedo publicarlo en mi blog).


Edición: Informándome posteriormente, he caído en la cuenta de que originalmente el queísmo es el vulgarismo habitual y el dequeísmo es su ultracorrección. Pero creo que actualmente el queísmo funciona como la ultracorrección de una ultracorrección, ya que actualmente es más habitual oír el dequeísmo en personas de zona queísta y el queísmo en personas de zona originalmente no queísta.

viernes, 23 de marzo de 2018

Fuego con fuego

Otro esbozo para el curso de escritura de la open university. Lo redacté en español a partir de una frase absurda que había usado para probar el traductor DeepL, y luego lo traduje con el propio DeepL y linguee, con algún cambio manual. 

Dada la extraña situación de la libertad de expresión es España, la falta de humor de la gente y la escasa comprensión lectora quienes pululan por las redes buscando motivos de ofensa, he de informar que:

  1. Obviamente, el caso del que se habla al final está inspirado un caso trágico sucedido en España en los años 80 (¿alguien necesita que le diga cuál?).
  2. Este relato no pretende ser una apología de los pirómanos. Cualquiera con dos dedos de frente (si tal gente existe entre quienes eligen estudiar carreras cuyo nombre comienza por D) debería darse cuenta de la evidente ironía, presente desde la primera frase.
  3. Por supuesto, la obra es pura ficción. Que yo sepa, aquel incendio de Madrid no fue provocado, y los bomberos no se dedican a salvar pirómanos.


Después de quemar el edificio, recuerda cerrar el gas.  Esa gente tan estúpida es capaz de pensar que ha sido todo fortuito y seguir arrastrándose por el mundo con la convicción de que han ofendido a Dios, en vez de tener miedo de nosotros. No te asuste la llegada de la policía. Tómate tu tiempo, deja la radio encendida para escuchar a Charlie Parker mientras riegas con gasolina el edificio, y disfruta la experiencia, hijo. La primera vez siempre es especial. Sí, recuerdo aquella discoteca del centro de Madrid. Cómo trepaban las llamas. Cómo bailaban sobre las cortinas. Y luego, invisibles, corrieron por el aislamiento acústico del techo. Los gritos, la gente atropellándose, los bomberos casi ahogados penetrando con aquellas máscaras rudimentarias... Dos de ellos me sacaron, creyendo que me salvaban la vida, y gracias a ello he podido seguir prendiendo fuego a distintos edificios. No te dejes hechizar por las llamas, hijo. Recuerda salir a tiempo.



After burning the building, remember to turn off the gas. Those stupid people might think it was all chance and keep crawling around the world with the belief that they offended God, instead of being afraid of us. Don't fear the oncoming police. Take your time, leave the radio as you listen Charlie Parker while you water the building with gasoline, and enjoy the experience, son. The first time is always special. Yes, I remember that nightclub in Madrid downtown. How these flames climbed. How they danced on the curtains. And then, invisible, they ran through the soundproof ceiling. The screams, the people stampeding, the firemen nearly suffocated in those rudimentary masks... Two of them took me out, believing they saved my life, and because of this I was able to keep setting fire to different buildings. Don't be bewitched by the flames, son. Remember to leave on time.

martes, 20 de marzo de 2018

En el curso de escritura creativa de la Open University en Future Learn hacen la siguiente propuesta: Comenzar con un personaje de lo primero que se vea por la tele o se oiga por la radio. 
Lo primero que he visto es un trío de hombres sobre un flamenco rosa... 


Fue idea de Juan. Yo nunca hubiera pensado meterme en el río en aquel flotador tan llamativo. Ni siquiera en una rueda de tractor. No nado muy bien, y la posibilidad de volcar en una represa me aterra. Pero habíamos bebido, sí.
Era un viernes de junio, y habíamos llegado al merendero de la orilla al salir del trabajo, a eso de las tres, y a eso de las cinco, mirando las jarras que se acumulaban como torres vigilantes alrededor de las fuentes de salchipapas, ensalada campera y cáscaras de gambas, decidimos que ya no merecía la pena ir a comer a casa. A las siete nos daba vergüenza seguir en la misma pesa de aquella terraza en que los oficinistas iban siendo sustituidos paulatinamente por universitarios. Fuimos pidiendo la cuenta, pero la patrona insistió en invitarnos a otra ronda. Y entonces fue cuando cruzó Pedro, el hijo de Juan, yendo con su pandilla hacia el río. Cualquier otro padre hubiera deseado esconderse bajo tierra. Pero Juan era ese tipo de adulto que necesita constantemente demostrarse que sigue siendo joven. Oh, sí, lo es. Y yo soy ese tipo de adulto que dejaría arrastrar a una guerra, con tal de no tener que pensar qué hacer al minuto siguiente. En cuanto a Manuel... Yo creo que fue su espíritu bromista el que le llevó a sugerir la idea:

—Cuando era joven, bajé una vez el río en un flotador, hasta Aranjuez...
—Pues yo creo que tengo una colchoneta en el garaje.
—¿Esa mierda con forma de flamenco donde dormía la siesta tu ex? Yo no me monto en eso.
—No hay huevos.
—¡A la mierda! —dije, colocando la última moneda de mi parte de la cuenta.— Trae la colchoneta, que la inflamos en un momento. Pero primero, voy a mear.

Bajé las escaleras tambaleándome, comprobé que el baño tuviera urinarios —maldita manía de pintar las puertas de colores: los hombres daltónicos no distinguimos el azul del rosa—, vacié la vejiga y me metí la cabeza bajo el chorro del grifo. Cuando subí, Juan había ido a buscar la colchoneta.

—Cualquier día le va a hacer soplar la guardia civil, y le va a salir cara la broma.
—Pues menos mal que tú no conduces, Pepe, porque como te hicieran soplar a ti...
—¡También es verdad!

Después de media hora de pelear con la colchoneta, los tres estábamos bajando




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I'm writing my story in Spanish, but here is the beginning: "It was John's idea. I never though of going down the river in a purple flamingo-shaped floater, not even in a tractor tyre. I'm not good at swimming, and the risk of falling through a dam threatened me. But we had drunk. Yes, we had.

It was a friday of june and we just went to the river bar after work, at three o'clock. At five, looking at the glasses that, as watching towers, surrounded the plates of french fries, pepper salad and prawn shells, decided not to go home for lunch. At seven we were embarrassed as office workers were being slowly replaced by students. We asked for the check, but the patron paid a last round of drinks. And then Pete, the son of John, passed, going go the river with his friends.

Any other father would want to die. But John was that kind of grown-up that always needs to show he's still yound. Oh, he is. And I'm that kind of grown up that would go to war, just to avoid thinking what to do next minute. And Manuel... I guess his joker spirit moved him to say:

"When I was young, I went down the river up to Aranjuez..."
"I have a floater in my garage, indeed"
"That flamingo-shaped shit your ex used?"

viernes, 23 de febrero de 2018

Medicinas

Es unas décadas más joven;
con suave voz pregunta
y sirve las medicinas
fingiendo fragilidad en su mirada.
El otro día le compré cicuta:
Sonreía al dármela.

lunes, 15 de enero de 2018

Cerrar backdoor router RTA01N

Este septiembre, un técnico cambió mi router ADSL, que se colgaba continuamente y bloqueaba mi conexión a internet. El router de repuesto no me hizo nada de gracia, porque solo tenía un puerto RJ45 (el anterior tenía 4) y porque, desde un año antes, estaba publicado en internet un agujero de seguridad: el router tenía una puerta trasera que permitía entrar desde telnet con una contraseña que dependía del número ethernet de la red interna del router.

Lo curioso era que la clave de la puerta trasera no se podía cambiar: ni desde telnet, ni desde el interfase web del router. Eso me desesperó especialmente.

Sin embargo, ahora que estoy a punto de abandonar mi compañía telefónica (estoy a la espera del instalador), he descubierto cómo anular ese usuario del router

Lo que tenéis que hacer es lo siguiente:

  1. Entrad a la página web del router (por defecto, http://192.168.1.1)
  2. Escribid el usuario y contraseña (por defecto, 1234 y 1234)
  3. En la esquina superior derecha, donde dice "Básico/Avanzado", elegid "Avanzado"
  4. Ahora habrá aparecido una pestaña llamada "Mantenimiento" en el extremo derecho de la barra de menú. Elegidla.
  5. El menú estará abierto por la sección "actualizar". Elegid la segunda opción, "Guardar/Cargar"
  6. Aparecerá la pantalla "Copia de seguridad o recuperar configuración". Elegid el botón "Guardar..."
  7. Se descargará un archivo llamado config.img.
  8. Abrid un bloc de notas. Arrastrad dentro el archivo Config.img que estará en vuestra carpeta de descargas.
  9. En bloc de notas, elegid "Guardar como...". Guardadlo como "config-seguro.txt"
  10. Volved al texto del bloc de notas. Buscad "airocon". Aparecerá un texto como el siguiente:
    <chain N="USERNAME_PASSWORD"> <V N="FLAG" V="0x0"/> <V N="USERNAME" V="admin"/> <V N="PASSWORD" V="1A2Bairocon"/> <V N="BACKDOOR" V="0x1"/> <V N="PRIORITY" V="0x1"/> </chain>
    (donde dice 1A2B puede haber otra combinación de letras y números)
  11. Sustituye XXXXairocon por la contraseña que quieras para el backdoor (si no quieres un backdoor, podrás eliminar el usuario después).
  12. Sustituye <V N="BACKDOOR" V="0x1"/> por <V N="BACKDOOR" V="0x0"/>
    Si no lo haces, el router se negará a cambiar la contraseña o eliminar a este usuario
  13. Por último, guarda el archivo (con el nombre config-seguro.txt)
  14. Vuelve a entrar a la página web del router si la has cerrado (http://192.168.1.1), escribe la contraseña, activa el modo avanzado y realiza todos los pasos de arriba para llegar a la pantalla "Copia de seguridad o recuperar configuración"
  15. Pulsa el botón "examinar", elige el archivo que has modificado y por último pulsa el botón "Cargar"
  16. Espera 1 minuto a que el router se reinicie. Después, conéctate a telnet://192.168.1.1 —si tu ordenador no tiene instalado un cliente telnet, lo puedes instalar desde "Agregar componentes de Windows" (XP, Vista, 7) o "Funciones opcionales" (windows 10)— y comprueba que la contraseña de "admin" haya cambiado (que no sea la que aparecía en el archivo que descargaste, sino la que tú escribiste). Si la contraseña no cambió, es posible que olvidases cambiar a cero el valor "BACKDOOR" que aparece arriba.

domingo, 14 de enero de 2018

Así consiguen que piques: algunas sugerencias para las compras online...

Supongo que la web está llena de páginas con sugerencias sobre las compras online, pero hoy, viendo la página de Wish, se me ha ocurrido que es muy fácil hacer un tutorial sobre todos los problemas de las compras online a partir esa página, dado que en ella no existe manera de denunciar abusos en los anuncios (como sí existe en ebay), sino que solo se pueden denunciar estafas en los objetos comprados.

Y es que al comprar en una página de fuera de la Unión Europea tenemos que tener en cuenta que en sus legislaciones de protección al consumidor no tienen por qué estar prohibidas las informaciones engañosas, o al menos no en el mismo grado en que lo están en la Unión Europea. (Recordemos que en España, se consideran engañosas todas las informaciones que puedan inducir a error al consumidor, aunque no sean específicamente falsas).

NOTA: El objetivo de estas líneas NO ES desacreditar a Wish. Hay muchos vendedores leales y honestos en esa página web, y estoy seguro de que en otras páginas de dentro y fuera de Europa se dan las mismas prácticas desleales. Simplemente me es más fácil encontrarlas en Wish por la manera en que se estructura la lista de resultados de esta web. El servicio de atención al cliente de Wish siempre ha sido muy rápido y eficaz conmigo.

He aquí una lista de las prácticas "desleales" ante las que hay que estar alerta:

Imagen engañosa

Dado que en la lista de resultados de muchos sitios web solo se muestra la imagen, es frecuente que esta tenga un rótulo engañoso y que luego, al hacer clic en ella, veamos una descripción que contradice lo que aparece en la imagen. En España, una imagen engañosa puede ser publicidad desleal, pero no tiene por qué serlo en otros países (y, por lo que se ve, es una práctica frecuente). En la imagen que antecede a estas líneas, una caja para convertir discos internos en unidades usb se publicita con una imagen que parece ser un disco duro de 6TB. Sin embargo, al abrir la oferta vemos que solo pagamos por la caja. Leed siempre la descripción de los artículos antes de comprarlos!!

El artículo vende múltiples productos, pero solo muestra la descripción del más caro y el precio del más barato

Es otro clásico que he visto incluso en páginas como eBay. Básicamente, el vendedor ofrece varias versiones del mismo producto, y la web le permite ofrecerlas en el mismo anuncio, mostrando el producto de menor precio. Esto, que está pensado para las tallas de ropa o para productos en versión pequeña y grande, suele ser fuente de abusos. En este caso, se publicitan tarjetas MicroSD desde 64Gb desde 1€. Pero, sin embargo, la tarjeta SD que vale 1€ no es la más pequeña de las ofertadas, sino otra más pequeña aún (128 Mb, hacen falta 8 de esas para guardar 1Gb).

Una variante habitual de la misma trampa suele ser ofertar proyectores y pantallas dentro del mismo artículo. Dado que la pantalla vale entre 10 y 20 euros (es decir, 10 veces menos que el proyector más barato del mercado), es frecuente que nos vendan la pantalla como si fuera "una de las versiones" del proyector para que el anuncio aparezca en la lista de precios como un proyector de 10 euros.

Parte del precio del producto está cubierto por los gastos de envío.

Algo que me fascina de los precios de correos es que por 50 céntimos podemos enviar una carta del Ayuntamiento de Madrid a la presidencia de la comunidad en la Puerta del Sol, a unos 500 metros de distancia... y por solo el doble de esa cantidad, un chino nos puede enviar su paquete desde China.

Pero a veces el precio de envío no es tan barato; por eso, a menudo buscamos comprar varios productos del mismo vendedor para ver si la tarifa de envío baja un poquito. Es entonces cuando descubrimos cosas como esta...

Llevo meses buscando una tarjeta de menos de 1Gb para una impresora 3D que no soporta tarjetas grandes. Así que me voy a comprar la tarjeta de la página tramposa. También quisiera una tarjeta de 64 Gb. No me fío de la página tramposa, pero, ya que me van a enviar una tarjeta, que me envíen dos por el mismo precio...

Pero al llegar a los gastos de envío, descubro que no solo no me hacen descuento por enviar varios artículos, sino que enviar una tarjeta de 128 Mb, que pesará unos 50 gramos, cuesta 1 euro. Enviar una tarjeta de 64Gb, que pesa los mismos 50 gramos, cuesta 4 euros. ¿Por qué?

La respuesta: comisiones. Las páginas de compraventa que trabajan a comisión, y esa comisión no se extiende a los gastos de envío. Por eso es habitual que esos gastos estén inflados para que bajen los precios de lista. En Ebay, donde primero conocí esta práctica, se pide activamente a los consumidores que denuncien a los vendedores que incurran en esta práctica (al fin y al cabo, la gran perjudicada es la página web, que pierde comisiones). Sin embargo, sigue siendo una práctica habitual (he visto esta práctica incluso en indiegogo y sitios similares: Si te financias a través de indiegogo, ¿no crees que deberías devolverle algo a la organización en forma de comisiones?).

Precios originales inflados

Como habréis visto en las imágenes anteriores, muchos de los productos que se venden con descuento se publicitan como si el precio anterior fuera extraordinariamente alto. Evidentemente, el precio original de una tarjeta de 64Gb no puede ser el mismo que el de una tarjeta de 128Mb (o sí, pero con 8 años de distancia). ¡Los "precios originales" inflados no son solo cosa de la teletienda y el Black Friday!

Venta de imitaciones y otras estafas puras y duras

Una estafa que he visto repetidamente (pero contra la que normalmente ofrece protección el servicio de atención al cliente de la propia página web) es la venta de productos que no responden a sus especificaciones. A menudo, la gente escribe sus comentarios cuando recibe el producto, sin esperar a probarlos a fondo, lo que hace que sea posible llenar la página de comentarios positivos a pesar de vender artículos defectuosos.

En una ocasión (y con la red de protección de saber que podría conseguir un reembolso), decidí comprobar si una supuesta memoria usb de 1Tb que valía 6 euros realmente era lo que decía. Una vez recibido el producto, lo metí en mi ordenador. 1 Tera. Pero claro, como sabrá el que haya tenido cierta experiencia particionando y formateando a bajo nivel, una cosa es que el disco diga que tiene 1 tera y otra es que lo tenga de verdad. Así que, a continuación, comencé a copiar archivos del disco duro. Sin problemas. Y a continuación comparé los archivos grabados con los originales. Es una lástima que windows 10 no venga acompañado de una utilidad gráfica para comparar archivos [como sí venía windows 98], pero como llevo usando MS-DOS desde los años 90, sé usar los comandos COMP y FC. Entonces, apareció el problema. Los archivos copiados eran distintos de los originales

Es una estafa muy típica en los pendrive que se venden en internet: por eso, es recomendable comprobar la capacidad real de los pendrive siempre que compréis uno nuevo.

Espero que esta guía os haya servido a unos cuantos para ser más cautos en vuestras compras en la red.